Nací el 23 de enero de 1976 con el sol en acuario, lo que decretó que salirme de la caja sería la única opción para cumplir mi propósito en esta vida; y con la luna en libra estaba destinada a encontrar el equilibrio alimentándome de la búsqueda expeditiva de la belleza a través del arte.
En la mitad de mi vida mi arquitecta le dio espacio a mi artista a tomar un papel más protagónico en mi historia. Y a lo largo del fascinante camino del arte me aboqué a ir guiando seres a emprender su propia búsqueda creativa.
Con inmensa paz, hoy afirmo que no hay amor más grande que se puede experimentar, cuando logramos abrazar nuestra esencia y nos comprometemos con nosotros mismos a llevarla cada día un poco más hacia su máximo esplendor.